Categories:> Entrevistas

ZVONIMIR KREMENIĆ, LA FORJA DE LA CIENCIA

Zvonimir Kremenić es un auténtico científico que ha convertido su laboratorio en un taller de escultor. Pocas personas pueden moverse con tanta soltura, y sin apenas pestañear, entre el universo de las ideas y el de la materia. Por eso hemos querido hablar con este escultor sobre las posibilidades infinitas que abren los medios digitales a los artistas.

Ahora que muchos artistas mostráis vuestras obras en internet, ¿qué sensaciones os genera esta exhibición tan pública?

Personalmente creo que las nuevas tecnologías son una herramienta fantástica y una ventana para ampliar la visibilidad de nuestra obra. Las redes sociales se configuran como un instrumento divulgativo para nuestra forma de pensar, de ver las cosas y en definitiva de nuestra obra. Tenemos asumido que, al mostrar una obra al público, estamos expuestos y sujetos a la crítica, sea buena o mala. Esta circunstancia, la mayoría de los artistas la tenemos asumida. Si nos afectase negativamente, no podríamos dedicaríamos a ello. Necesitamos creer en nosotros mismos y estar convencidos de lo que hacemos. Yo no expongo mi alma para ser pisoteada.

Cuando descubrí internet vi la ventana a un amplio universo que carece de barreras y fronteras. Crea la posibilidad de generar interacción. Se establece una comunicación directa al mostrar mi trabajo permitiendo al observador hablar sobre ello. Podemos entablar diálogos, siendo esta circunstancia enriquecedora. En mi curiosidad por el medio y sus posibilidades, hice un máster de creación hipermedia y diseño web, y me di cuenta que podía mostrar muchas cosas más. A partir de ahí se han generado nuevos lenguajes, en base a lo que es el arte digital, que están y viven en el universo web.

Las redes sociales se configuran como un instrumento divulgativo para nuestra forma de pensar, de ver las cosas y en definitiva de nuestra obra.

¿Cómo descubriste tu vocación?

En mi época universitaria pasé por muchas carreras. Me estaba buscando a mí mismo. Estuve en medicina, biología, psicología, geología, telecomunicaciones. Me di cuenta que necesitaba encontrar mi esencia y mi esencia estaba en el arte.

La primera señal de arte que tuve yo en mi vida, me la dio mi abuelo, hombre croata, bohemio de principio de siglo, violinista y pintor. Vivía en Split, y por avatares de la vida, nos conocimos en Venecia a una muy temprana edad. Era en verano, una mañana muy temprano vino al hostal donde estábamos alojados, me levantó de la cama, yo tendría unos cuatro o cinco años. Cogimos un vaporetto y fuimos a parar a la playa del Lido. Paseando con él, en un momento dado nos paramos y suavemente con su mano, señalando el horizonte dijo “esto es la luz”. A un niño de cuatro o cinco años eso no le dice mucho, pero quedó marcado a fuego en mi memoria y al cabo de muchos años, paseando por Madrid viendo una puesta de sol, recordé aquel momento y todo cobró sentido. Empecé a aplicar el concepto intuitivo de luz a mis procesos, como elemento fundamental en la creación y en la conformación de mis obras.

 

Tu padre también era un intelectual.

Mi padre era científico químico e investigador. Un hombre de mente abierta que me implicó en la búsqueda del pensamiento libre. Esa forma de pensar, de cuestionarse todo, te abre las alas y te permite llegar al infinito y más allá, deshaces las fronteras de lo material, para convertirte en universal.

Laxamentum Oppositum

«Laxamentum Oppositum»

Sin embargo, tu obra trata de atrapar el vacío, ¿no es así?

Mi obra es una forma de entender el vacío, los espacios. En realidad, hablo de lugares. Y el lugar está conformado por un vacío rodeado por materia. Es un universo físico que está definido por una serie de planos materiales que nos ayuda a interiorizar y crear ese universo personal. Esa contraposición del universo expansivo y el vacío, que en esencia es cuasi-infinito, es una dualidad que me permite largas y complejas reflexiones.

Cuando descubrí internet vi la ventana a un amplio universo que carece de barreras y fronteras. Crea la posibilidad de generar interacción.

¿La ciencia es una de tus inspiraciones?

Yo parto de: el conocimiento es infinito, libre y universal. La inspiración es un flujo que aparece en los ojos de una mujer, la sonrisa de un niño, en la circunstancia de alguien llevando una pistola en la mano… Con respecto a la ciencia, para mí es un elemento muy útil. He mamado la ciencia en mi casa, tengo grandes amigos científicos, y me apoyo en la matemática, física, química, arquitectura, etc. Me gusta jugar con las cifras y descubrir nuevos ángulos que me permitan mayor apertura discursiva. Juego con elementos topográficos, geométricos que enriquecen mi lenguaje. Porque al final lo que los artistas hacemos es desnudar nuestra alma y mostrar lo que llevamos dentro. Nuestras inquietudes, nuestros sueños, nuestras esperanzas o nuestros sufrimientos.

"Vacío visible"

«Vacío visible»

 

¿Te ayudan en algo tus conocimientos en diseño web en el proceso de creación?

Sí, también es un instrumento de creación. Para mí supuso un descubrimiento en los años 80 manejar programas como AutoCAD 1.3, herramienta para bocetar y trabajar. En mi proceso creativo utilizo programas, más actualizados en el tiempo, que son compatibles con el diseño web, como la suite de Adobe completa, y de distinta manera, el cómodo y versátil Sketchup de Google. A partir de este proceso digital, puedo generar planos que ayudan a comunicarme con los talleres, soldadores y maestros forjadores. Puedo transmitir ideas desde el punto de vista de ingeniería, lo cual resulta muy útil. Para mí es muy fácil y útil moverme en una pantalla teniendo claro lo que son los conceptos de volumen y escala. Además, debemos tener en cuenta el aspecto económico, supone un enorme ahorro en elementos para bocetar. Finalmente establezco un diálogo con el material, creando acuerdos con él y su discurso. Últimamente mezclo materiales, aceros con alabastros. Este mineral es mágico, ya que tiene la propiedad de atrapar la luz, es en cierto punto traslúcido y posee distintos colores, texturas y ductilidad. Decidí unir ambos materiales, en la asociación de lo etéreo del alabastro y lo sólido del acero, esto genera un discurso científico-filosófico, preguntándonos “quién es atravesado por quién”

¿Tu potencial cliente entiende que en tu proceso creativo hay parte de avances tecnológicos?

Cuando creo obras son necesarios una serie de condicionantes. Son obras tridimensionales que pueden colocarse de distintas formas. Cada uno decide. Y eso otorga infinitas visiones y percepciones. La utilización de la tecnología en el arte me permite manejar cifras que son muy determinantes y quedan plasmadas en el subconsciente del espectador. Esto atrapa al percibir las medidas exactas y conduce a descubrir un universo discursivo basado en la ciencia y la matemática. Mis piezas requieren más que simple observación.

"Lokum 41"

«Lokum 41»

¿Se está empezando a romper las fronteras entre el comprador de arte y el creador gracias a internet?

No es lo mismo ver una imagen por internet que ver una obra en vivo. Pero sí, ayuda mucho. Hemos sido capaces de romper barreras e ir más allá. Nos ayuda a dar visibilidad y a llegar al público. Se alcanzan contactos profesionales y propicia la venta por internet. Estamos en un momento muy difícil, donde contamos con muchas trabas institucionales y oficiales, pero estamos dando pasos. Y contamos con la gente nueva que viene con nuevas ideas, podremos ganar terreno para ofrecer cultura a través del arte, al público que tiene derecho a ello. Y es una obligación nuestra, que la cultura y el arte llegue a todo el mundo.

 

Compartir

Tu comentario