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LAMIA NAJI, LA FOTÓGRAFA VALIENTE

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La fotógrafa Lamia Naji presenta su último trabajo, Omnia Vincit Amor 2018 en PhotoESPAÑA, que será proyectado el 16 de junio en la noche del Real Jardín Botánico. Hemos hablado con ella sobre su trabajo y sus inquietudes.

No es la primera vez que muestras tu trabajo en Madrid. ¿Cómo es tu relación con esta ciudad?

Tengo una bonita historia de amor con la ciudad, y sobre todo con sus habitantes, “los gatos”. Llegué a Madrid por primera vez en 1997 gracias a una beca de la Casa de Velázquez para realizar una residencia artística de dos años. Esta fue la primera vez que puse el pie en la ciudad, y quedé literalmente enamorada. Descubrí una ciudad hecha a escala humana, donde se puede respirar gracias a sus numerosos parques. Una ciudad que se puede atravesar a pie a todas horas y donde la gente toma su tiempo en encontrarse con otros alrededor de una mesa o en las plazas cercanas. Una ciudad donde la fiesta es una acción social y cultural.
Por eso sentí la necesidad de rendir homenaje a esta ciudad y a sus habitantes. Fotografié durante más de dos años la noche (y los días) madrileña. Gracias a la beca, pude componer una técnica de desarrollo de proyecto audiovisual (teniendo en cuenta que todo era analógico en la época) que me permitió trabajar sin flash en la noche, puesto que le doy gran importancia a la discreción cuando se trata de tomar escenas de la vida. Para mi es esencial el respeto, ya que no soy una ladrona de imágenes y nunca fotografío a alguien a quien pueda molestar. De hecho, me gusta trabajar con la aprobación del otro y establecer una suerte de complicidad que resulta muy reconfortante para mi.

En ese proyecto fotografíe la noche, por lo tanto, “la marcha”, los bares, las fiesta nocturnas, ¡las fiestas diurnas! Me pareció la mejor manera de traducir esas noches embrujadas y la manera de recordarlas (a trocitos y destellos), haciendo una pieza audiovisual a partir de imágenes fijas. Con la colaboración de Fernando Gullón, dj y socio del after imprescindible de la época El Alien, surgió “I love Cats” (madrileños) que se proyectó por primera vez en Conde Duque durante PhotoESPAÑA 2000. Sin embargo, retomé el montaje en 2015 y agregué 300 fotos inéditas tomadas en el mismo período para crear “I Love Cats, I really do”, una versión aún más fiel a la vida nocturna de la época.

Háblanos de tu último trabajo, “Omnia Vincit Amor 2018”.

Omnia vincit Amor es una creación audiovisual de 4 min 40 s que utiliza las técnicas de animación 2D y 3D, sobre la base de cuatro fotografías, de imágenes de árboles con diferente luminosidad para representar las cuatro estaciones. La obra propone representar los ciclos de la vida, el movimiento perpetuo de nuestras alegrías, alternando sufrimiento, inseguridad y esperanzas. Con esta obra nos preguntamos sobre la legitimidad del libre albedrío en un mundo cada vez más rápido y violento, que en verdad sugiere la necesidad de «lâcher prise» para alcanzar la serenidad en la vida. Por eso me gusta utilizar las palabras “se propone” y “sugiere”, porque más allá de mi intención primaria, esta obra tiene ya su propia vida y entrega diferentes mensajes a cada uno.
Además, Omnia vincit Amor sería imposible sin la fundación Alliances y el museo MACAAL, a los que quiero agradecer su soporte el cual me ha permitido terminar esta obra, con la que cargaba hacía varios años. También a La Fábrica y en particular a Claude Bussac, quien me ofreció la visibilidad en ocasión del vigésimo aniversario de PhotoESPAÑA.

Para mi es esencial el respeto, ya que no soy una ladrona de imágenes y nunca fotografío a alguien a quien pueda molestar. De hecho, me gusta trabajar con la aprobación del otro y establecer una suerte de complicidad que resulta muy reconfortante para mi.

«Omnia vincit amor: et nos cedamus amori». En tu trabajo analizas las diferencias humanas con la intención de llegar la universalidad. ¿Podría ser el amor la clave para romper los malentendidos entre culturas?

Para mi es muy importante, hoy más que nunca, apegarse a mostrar aquello que nos es común a todos, más que insistir en nuestras diferencias si lo que queremos en lograr vivir juntos. El término de amor puede parecer pueril, romántico o utópico. Yo asocio la palabra “Amor” de la cita de Virgilio con la tolerancia, el respeto a la vida del otro y el respeto a la tierra. El amor a la vida simplemente. Por eso he utilizado esta frase de Virgilio, porque engloba todo el mensaje al que trato de invitar por medio de esta obra. Omnia vincit Amor, el amor, la vida, el universo, vencen siempre. Pero no se trata de luchar, ni de dirigir, ni controlar, hace falta dejarse llevar: «et nos cedamus amori», cedamos al amor y abramos nuestro corazón a la vida.

Gran parte de tu trabajo se centra en Marruecos. ¿Qué quieres mostrar de este país?

Soy hija de un padre marroquí y de una madre francesa, y por eso, la cuestión de identidad me ha preocupado siempre. Cuando se crece en el seno de dos culturas tan diferentes, nunca llegas a parecer totalmente de una o de otra, y resulta evidente muy rápido que es en la forma donde reside la diferencia, mientras el fondo es común para todos. La esencia del ser humano es universal. Y este punto es precisamente en el que me he esforzado siempre en mi trabajo inevitablemente.

Lamia Naji-gnawa

En el año 2005 creé un video “Couleurs primaires” que describe el ritual que lleva al trance gnawa. Es un ritual ancestral africano, parecido al candomblé brasileño o a la santería cubana, herencia de los esclavos africanos negros y adoptada por los creyentes locales. Las lilas son las noches (hasta la mañana, muchas veces) en las que se invoca a las entidades espirituales de diferentes elementos, el fuego, el mar, el bosque, los cuales están asociados con diferentes colores. Viví en el seno de una familia gnawa durante prácticamente todo el período de mi proyecto, dos años, y me pareció evidente que esas noches discurrían de la misma manera en la que “los gatos” salen hasta el final de la noche en busca de una realidad superior a la triste banalidad de lo cotidiano. Por eso decidí crear una video sobre la base de imágenes fijas de las “lilas gnawiyas”, describiendo todo el ritual. Decidí montarlo sobre la música electrónica original creada por Fernando Gullón para insistir en el paralelismo de dos grupos sociales aparentemente tan diferentes, pero tan próximos.

¿Buscas la instantánea, o la instantánea te encuentra a ti?

No sé muy bien que decir. Es un poco de las dos cosas… o más de la segunda… El hecho es que de primeras no abordo a los sujetos de una manera intelectual. Estoy a la escucha de sus emociones, las cuales guian mi interés por un sujeto u otro, de manera prácticamente intuitiva y sobretodo con total libertad.
El peligro de intelectualizar el acto creativo es justamente el de limitar y cerrar su campo de visión y por lo tanto su campo de acción. Permanecer libre y abierto permite muchas veces estar atento a los sujetos de los que no se sospecha nada, o al menos, ser más consciente de ellos. Desde mi enfoque, en un primer momento, la intelectualización del trabajo va detrás del acto creativo y después, más adelante, van juntos.

¿Cuál es, entonces, la definición de creatividad para Lamia Naji?

Para mi la creatividad reside sobre todo en el acto. Se trata de estar en acción, de «hacer» literalmente. Se trata de ser honesto consigo mismo, de dudar siempre, de dudar igualmente de la duda y de tener el valor de superarla. Henri Matisse decía que “la creatividad exige de valor”. Nada es más cierto hoy en día, al menos para mi.

 

LE COURAGE DE LAMIA NAJI

Ce n’est pas la première fois que vous montrez votre travail à Madrid. Quelle est votre relation avec cette ville?

C’est une belle histoire d’amour entre cette ville et moi, puis ces habitants surtout, “los gatos”. J’y suis arrivée en 1997 à Madrid, grâce à la bourse de la Casa de Velázquez, une résidence artistique de deux ans. C’était la première fois que je mettais les pieds dans cette ville et j’en suis littéralement tombée amoureuse. J’ai découvert une ville à échelle humaine, où l’on peut respirer grâce à ses nombreux parcs, une ville que l’on peut traverser à pied, à toute heure ; une ville où les gens prennent le temps de se retrouver autour d’un verre ou sur la place d’à côté; une ville où la fête est un acte social et culturel.
Je me devais de rendre hommage à cette ville et ses habitants. J’ai photographié pendant plus de deux ans la nuit (et les jours!) madrilène. Grace à la bourse, j’ai pu concocter une technique de développement de films (tout était analogique à l’époque) qui me permettait de travailler sans flash la nuit.
J’accorde une grande importance à la discrétion quand il s’agit de prendre des scènes de vie. C’est pour moi une marque de respect, je ne suis pas une voleuse d’images et je ne photographie jamais quelqu’un que cela gênerait. J’aime travailler avec l’approbation de l’autre. Il s’établit alors une sorte de complicité qui est très réconfortante pour moi.

Lamia-Naji-photographie

J’ai photographié la nuit donc, la “marcha”, les bars, les boites de nuit, les boites de jour! Puis il m’est apparu que la meilleure façon de traduire ses nuits ensorcelées et la manière dont on se les remémore, (par bribes et par flash), était d’en faire un film à partir d’images fixes. Avec le concours de Fernando Gullón, dj et associé de l’incontournable after de l’époque El Alién j’ai donné naissance à “I love Cats” (cats: gatos, madrilènes) qui fut projeté pour la première fois au Conde Duque de Madrid pour PhotoESPAÑA 2000. En 2015, j’ai repris le montage en y ajoutant plus de 300 photos inédites prises dans la même période à Madrid pour créer “I Love Cats, I really do”, une version encore plus juste et fidèle à la vie nocturne de l’époque.

Parlez-nous du travail que vous présentez cette fois, “Omnia Vincit Amor 2018”?

Omnia vincit Amor est une création audiovisuelle de 4mn40s qui utilise les techniques d’animation 2D et 3D et qui est construite sur la base de quatre photographies ; des images d’arbres aux différentes luminosités pour représenter les quatre saisons. L’œuvre se propose de représenter les cycles de vie, le mouvement perpétuel de nos joies, alternées de nos souffrances, des insécurités et des espoirs. Elle s’interroge sur la légitimité du libre arbitre dans un monde de plus en plus rapide et violent et suggère la nécessité de «lâcher prise» pour atteindre la sérénité dans la vie. J’utilise les mots «se propose» et «suggère» car au-delà de mon intention première, cette œuvre mène déjà sa propre vie et livre différents messages à chacun. Je tiens à remercier la fondation Alliances et le musée MACAAL dont le soutien m’a permis d’achever cette œuvre que j’ai portée à bout bras depuis plusieurs années ; La Fabrica et en particulier Claude Bussac, pour lui offrir une visibilité de choix à l’occasion du XX ème anniversaire de PhotoESPAÑA.

C’est pour moi une marque de respect, je ne suis pas une voleuse d’images et je ne photographie jamais quelqu’un que cela gênerait. J’aime travailler avec l’approbation de l’autre. Il s’établit alors une sorte de complicité qui est très réconfortante pour moi.

“Omnia vincit amor: et nos cedamus amori”. Votre travail analyse les différences pour atteindre l’universalité. L’amour est-il la clé pour briser le malentendu entre les cultures?

Pour moi il est important, aujourd’hui plus que jamais, de s’attacher à montrer ce qui nous est commun à tous, plutôt que d’insister sur nos différences si l’on veut réussir à vivre ensemble. Le terme d’amour peut paraître puéril, romantique ou même utopique. Pour ma part, j’associe le mot « Amour » de la citation de Virgile à la tolérance, au respect de la vie d’autrui, au respect de la terre. L‘«Amour» à la Vie tout simplement. J’ai utilisé cette phrase de Virgile car elle englobe tout le message que je tente de convier à travers cette œuvre. Omnia vincit Amor, l’amour, la vie, l’univers, vaincra toujours. Alors il ne sert rien de tenter de lutter, ni de prétendre de diriger ou de contrôler quoi que ce soit, il faut lâcher prise: « et nos cedamus amori » alors cédons à l‘amour, ouvrons notre cœur à la Vie.

Une grande partie de votre travail se concentre sur le Maroc. Que voulez-vous nous montrer sur ce pays?

Je suis née d’un père marocain et d’une mère française. La question d’identité m’a toujours préoccupée. Lorsque vous grandissez au sein de deux cultures d’apparence très différentes, vous n’appartenez jamais totalement à l’un ou à l’autre des groupes. Il devient très vite évident que c’est dans la forme que résident les différences. Le fond, lui, est commun à tous. L’essence de l’être humain est universelle. Et c’est ce que je me suis toujours attachée à démontrer dans mon travail, fatalement.

C’est dans cette optique que j’ai créé en 2005, quelques années après “I Love Cats” la vidéo “Couleurs primaires” qui décrit le rituel de transe gnawa. C’est un rituel de transe ancestral africain, semblable au candomblé brésilien ou la santeria cubaine, hérité de l’esclavage d’Afrique noire et adapté aux croyances locales. Les lilas sont des nuits (jusqu’au matin le plus souvent) où sont évoquées des entités spirituelles de différents éléments, le feu, la mer, la forêt; auxquelles sont associées différentes couleurs. Ayant vécu au sein d’une famille gnawa durant pratiquement toute la période de mon projet, deux ans donc, il m’est apparu évident que ces soirées découlaient du même désir de rompre et de s’élever au-delà du simple rituel de survie; de la même façon que « los gatos » sortent jusqu’au bout de la nuit en quête d’une réalité supérieure à la triste banalité du quotidien. J’ai donc décidé de créer une vidéo sur la base d’images fixes de ces “lilas gnawiyas”, en décrivant tout le rituel depuis l’achat de la bête à sacrifier jusqu’à la transe finale. J’ai choisi ensuite de la monter sur une musique électronique originale créée par Fernando Gullón pour insister sur le parallèle de deux groupes sociaux apparemment si différents mais tellement proches « so far, so close »

Recherchez vous l’instantané, ou l’instantané vous trouve?

Je ne sais pas trop quoi vous répondre. C’est un peu des deux… ou plus de la seconde… Le fait est que je n’aborde pas mes sujets de manière intellectuelle au départ. Je suis à l’écoute de ces émotions qui vont guider mon intérêt pour tel ou tel sujet, de manière presque instinctive et en toute liberté surtout.
Le danger d’intellectualiser avant l’acte créatif est justement de se limiter et de fermer son champ de vision et donc son champ d’action. Rester libre et ouvert permets quelques fois d’atteindre des sujets que l’on ne soupçonnait pas, en tous cas pas consciemment. Dans ma démarche, l’intellectualisation du travail suit l’acte de création dans un premier temps, puis l’accompagne par la suite.

Quelle est la définition de la créativité pour Lamia Naji?

Pour moi la créativité réside avant tout dans l’acte. Il s’agit d’être en action, de “faire” littéralement. Il s’agit de rester honnête avec soi-même, de douter, toujours, de douter même du doute et d’avoir le courage de surpasser. “La créativité demande du courage” disait Henri Matisse.Rien n’est plus vrai aujourd’hui, pour moi en tout cas.

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